martes, 20 de marzo de 2018

"INCLUSO CUANDO NO TENÍA NADA, TENÍA A BUCKY."


 DISCLAIMER: Este post se basa únicamente en los eventos desarrollados en las películas del Universo Cinematográfico de Marvel.

Buscando calmar un poco las ganas de Infinity War, decidí ver Capitán América: Guerra Civil, y después de disfrutarla como la buena película que es, vi El Soldado de Invierno para prolongar la emoción. Obviamente, siendo el ente cursi que soy, terminé viendo El Primer Vengador también para cerrar el ciclo en reversa.
Nunca había hecho el ejercicio de verlas en ese orden y tal vez por eso pude resaltar más la verdadera importancia que tiene Bucky Barnes para Steve Rogers, y por qué es completamente lógico que lo proteja de la forma en que lo hace durante Guerra Civil.

Déjenme desglosar la idea antes de que los #TeamIronMan que decidieron leer, dejen de hacerlo.

“NO UN SOLDADO PERFECTO, SINO UN BUEN HOMBRE”.

PRIMER VENGADOR:
Bucky no es sólo un amigo de Steve, es ese tipo de amigo que nos conoce tan profundamente que con el tiempo se vuelve un hermano.
Durante años es su protector de los bullies y su contacto social con un mundo que siempre lo rechaza y lo hace a un lado por su insignificante apariencia y precaria salud. Está con él cuando mueren sus padres, y lo acompaña durante los momentos más difíciles de su vida sin reprocharle su deseo ridículo de ayudar a los demás, cuando ni siquiera puede ayudarse a sí mismo.
Cuando Steve es reclutado, y sometido a la transformación con el suero de supersoldado, ese deseo ridículo de ayudar a los demás finalmente encuentra un medio, incluso cuando él no sabe cómo manejarlo. Aún a pesar de ser usado por el gobierno como propaganda viviente, y del obvio rechazo de las tropas a las cuales quería tan desesperadamente pertenecer, el objetivo de Steve sigue siendo el mismo, y al encontrar a Bucky como prisionero de guerra, después de creerlo desaparecido o -peor- muerto, ese deseo se transforma en una necesidad casi patológica de protegerlo. Siempre me causa gracia que Bucky le diga a Steve que lo recordaba “más bajo”, porque evidentemente la situación ha cambiado físicamente para ambos. El protector pasa a ser el protegido, y viceversa. Sin embargo, la felicidad del reencuentro dura poco, y durante una misión a bordo de un tren Bucky cae al vacío bajo la mirada impotente de Steve, justo después de usar su escudo para protegerse de un ataque de HYDRA.
De forma evidente, la situación es devastadora para Rogers. Ahora que es fuerte, ahora que en teoría puede hacerlo, tampoco pudo proteger a lo único en el mundo que es auténticamente suyo. Para colmo, tampoco puede alejar la tristeza con licor, o hacer un duelo de forma adecuada.

“ESTOY CONTIGO HASTA EL  FINAL DEL CAMINO.”

SOLDADO DE INVIERNO:
¿Alguna vez se han imaginado si la única persona en el mundo que los ha conocido en las buenas y en las malas, no los conoce más?
Steve ha tenido golpe tras golpe. Además de haberse enfrentado al fenómeno retorcido que era Red Skull en el pasado, y a Loki en este incierto presente, es un hombre fuera de tiempo. No conoce prácticamente nada del mundo moderno y el único vínculo con su yo “real” es una Peggy Carter postrada en una cama, que aunque lo reconoce, no puede hilvanar una conversación coherente debido a su demencia senil. Obviamente ver a Bucky después de tantos años, y además en las condiciones del encuentro, lo desestabilizan de forma importante.
Como en cualquier relación interpersonal, las emociones no van en una sola vía. Aún a pesar de las constantes sesiones de electrochoques para borrar su memoria, Bucky recuerda que Steve hizo parte de su vida, y esto también define el desarrollo de su historia.
Durante una de las peleas entre ambos, una de las que ocurre a bordo de un helicarrier, recordé la película Warrior. Para quienes no saben, Warrior es sobre un par de hermanos que terminan moliéndose a golpes en un torneo de artes marciales mixtas (si no la han visto, háganlo por favor), y la dinámica en esta pelea en Soldado de Invierno es muy similar.  El “hermano” que quiere ayudar al otro, debe ganar poder corporal sobre él para intentar hacerlo entrar en razón, y ambas ocasiones son puntos de quiebre emocional y físico.
Posteriormente, tras una paliza épica, Steve es quien cae al vacío esta vez, pero es rescatado por Bucky y abandonado a la orilla de un río.
De nuevo, por más fuerza que tenga, Rogers es incapaz de salvar a Barnes.

Y entonces llegamos al origen de este post, de incontables burlas hacia la relación entre los dos personajes, y de ácidas críticas que insisten en que las acciones del Capitán América en Guerra Civil, son excesivas y equivocadas.

“PORQUE NO QUERÍA QUE ESTUVIERAS SOLO.”

GUERRA CIVIL:
Descubrimos en esta película una fisura en Los Vengadores, causada por los acuerdos de Sokovia, pero la fractura definitiva la causa la protección de Steve hacia Bucky. Ahora, tras la muerte de Peggy, Barnes es realmente lo único que le queda de su vida pasada, y cuando lo encuentra de nuevo, o específicamente cuando Bucky lo encuentra (derrotado, cansado pero consciente de lo que fue y de lo que es ahora), Rogers es incapaz de dejarlo sin protección, incluso cuando parece merecer ser perseguido.
Algunos dicen que no es la forma correcta de actuar. Déjenme recordarles que Steve intenta hacerlo bien y dialogar, pero Tony se rehúsa a escucharlo y se deja llevar por su ego, por la presión del gobierno, y por la inseguridad de su vida en ese momento de ruptura global. ¿Qué puede hacer Steve? Lo que Bucky, incluso como Soldado de Invierno en el río, ha hecho por él: ayudarlo.
Además de ser empujado por su vocación, Steve se siente particularmente en deuda con Bucky, porque a pesar de ser la persona más importante en su vida no ha podido retribuirle todo lo que hizo por él, y ahí está el punto. Steve tiene autonomía ahora, no está sujeto a obedecer a otra entidad, como ha estado siempre (llámese Ejército Estadounidense, SHIELD, o Tony Stark con su poder monetario y tecnológico), y está manejando su vida conforme a lo que le parece correcto, aunque el mundo esté en contra. Aquí es donde muta, ya no es el personaje blanco que muchos insisten en creer que sigue siendo, demuestra ser un personaje complejo moralmente, y fiel a si mismo.
Por eso no es excesiva su postura durante el combate con Tony, y su frase “Él es mi amigo” no es algo ligero, como han querido hacerlo ver. Para Steve Rogers, el hombre que viene de un tiempo en el que la palabra tenía valor y “amigo” significaba mucho más de lo que significa ahora, Bucky Barnes es más que eso, y todo lo que lo conforma es lo que intenta proteger. Su historia juntos, ese pedacito de vida propia que sigue vivo. Sí, Bucky asesinó a los papás de Tony, pero lo hizo obedeciendo ciegamente órdenes dadas durante lavados cerebrales a punta de electrochoques. No estoy justificando sus acciones, ni insinuando que sentir simpatía hacia Tony esté mal (incluso yo, detestándolo como personaje entiendo esa forma de actuar empujada por su dolor), sólo quiero que abran un poquito la mente y comprendan que las acciones de Steve no son fatuas, y que su deseo de proteger a Bucky no es un vehículo débil para llevar la trama de Guerra Civil, es el motor más fuerte de su protagonista.

“TODOS NECESITAMOS UNA FAMILIA.”

La última película de la trilogía de Capitán América es la más emotiva, y la que más trenza en su argumento dramas familiares. Vienen de todas partes, incluso del villano, y por eso es tan determinante la protección de ese último vínculo familiar que sigue vivo. Aunque, irónicamente, no haya lazo de sangre.


miércoles, 7 de junio de 2017

WONDER WOMAN

Debo comenzar diciendo que a pesar de las críticas positivas que leí, no estaba convencida. Ya había recibido muchos golpes del DCEU como para esperar algo realmente bueno esta vez, y OH POR DIOS, me callaron la boca con un producto que me hizo sentir orgullosa y satisfecha.

Gran parte del éxito de Wonder Woman conmigo, son los puntos que tiene en común con una película que amo: Captain America: The First Avenger, pero no necesariamente porque haya escenas casi calcadas (aunque ayuda bastante), sino porque su personaje principal también me genera simpatía infinita. Encontré a esta Diana Prince adorable. En su inocencia parece una niña que puede patearle el trasero a quien se le atraviese, si siente que está haciendo lo correcto. Había leído también que el personaje de Chris Pine (Steve Trevor) era el corazón de la película, y es cierto en parte, porque Gal Gadot también lo es. Se complementan tan bien, que no puedo concebir la película sin la química que demuestran. Nutren la pantalla.

La historia inicial de Diana, en Themyscira, se toma su tiempo. No se siente afanada o torpe y esto es crucial para las bases del personaje. Entendemos su curiosidad y desobediencia, porque han sido rasgos suyos desde siempre, no algo que surgió en el guión por comodidad. Las amazonas Hippolyta y Antiope son fundamentales en el crecimiento del personaje, y a pesar de su corto tiempo en pantalla, resultan efectivas.

La única falla importante que le encontré a la película, fue la forma en la que manejaron la batalla final con el villano y el pobre uso que hicieron de David Thewlis, uno de mis actores favoritos (por favor vean Besieged). Diálogos innecesarios y demasiado cursis (no entiendo cómo quienes metieron mano en el guión, decidieron que eran las palabras perfectas para el enfrentamiento), y efectos especiales que me recordaron a Incubus de Suicide Squad, me desinflaron un poquito.

No tengo palabras para describir lo agradecida que estoy con Patty Jenkins por entregar una película sólida, con un argumento coherente y una narrativa lógica.
No, Wonder Woman no es una película grandiosa, tiene detalles idiotas (aún no comprendo la risa caricaturesca de los villanos después de lanzar un gas tóxico en un salón lleno de militares alemanes), pero es una muy buena. Una mejora indiscutible para el DCEU. Ojalá los ejecutivos de Warner y otros directores tomen nota, y se den cuenta de que para hacer una película seria, no tienen que llenarla de filtros negros y exceso de solemnidad.

Por último, quiero pedirles un favor: véanla en cine.
Si esos mismos ejecutivos que querían eliminar la mejor escena de la película (esa gloriosa en la que Diana sale de la trinchera para tomar de una vez su rol como Wonder Woman), se dan cuenta de que una superheroína es rentable, podrán sentir deseos de seguir invirtiendo su dinero en este tipo de historias.
Si pagaron boleta para BvS: Dawn of Justice y para Suicide Squad, es lo menos que pueden hacer.

miércoles, 8 de marzo de 2017

LOGAN

Dirigida por James Mangold (Girl, Interrupted; Walk the line; 3:10 to Yuma -remake- y The Wolverine), Logan me pareció la clausura perfecta, y tal vez inmerecida, para una trilogía inestable. Western, road movie, drama y acción se fundieron en una pieza sólida argumental y visualmente, que me dejó satisfecha por completo al salir de la sala de cine. Con X-Men, la última vez que me pasó eso fue con First Class, hace ya varios años. Ojalá los guionistas de las próximas entregas de la franquicia tomen nota y se den cuenta de que contar una historia relativamente simple y con personajes limitados, puede ser infinitamente mejor que atosigar al público con múltiples lineas argumentales y más personajes de los que pueden manejar.
No es cantidad, es calidad.

Hugh Jackman encarna a la perfección a este Logan cansado y enfermo que nos hace sufrir desde la primera escena, y acompañado de un IMPECABLE Patrick Stewart, juega con nuestras emociones a placer. Da gusto ver a este par de grandes actores luciéndose gracias al prolongado tiempo en pantalla que comparten.
Boyd Holbrook es el villano arrogante perfecto y se echa de menos cuando entra un villano más "importante" (un relativamente plano Richard E. Grant) en el panorama. Stephen Merchant cumple en un rol ajeno a su recorrido actoral, y la pequeña Dafne Keen como el arma letal y extraordinariamente poderosa, es la cereza del helado.

Las escenas de acción están bien cuidadas y el gore mostrado no se me hizo gratuito, cumple un propósito obvio y casi que liberador para la historia del protagonista, y está equilibrado con secuencias tranquilas y hasta cómicas.

(SPOILERS)

La única macha que puedo encontrar en la película, es la ausencia de una explicación clara con respecto a eso "terrible" que hizo Charles Xavier. Sí, me lo imagino, pero necesitaba la versión explícita, aunque entiendo que pudo manejarse de esa forma para darle un final pacífico al personaje y dejarnos despedirnos de él aun con simpatía.

El final me rompió el alma, más que por la despedida de Logan y Laura, o por la muerte del héroe, por esa cruz en X sobre la tumba de Wolverine.

Más rotundo no puede ser el final de una era.

miércoles, 8 de febrero de 2017

HIDDEN FIGURES

A veces surgen películas bonitas, bien hechas, conmovedoras más no devastadoras, que se dejan disfrutar como un helado en una tarde caliente. Eso es Hidden Figures para mí. En una temporada llena de películas con alto contenido dramático, la historia del grupo de mujeres afroamericanas que trabajaban como computadoras para la NASA durante el nacimiento de la era espacial norteamericana, resultó refrescante.

Bajo la dirección de Theodore Melfi (St. Vincent), las tres protagonistas se lucen en roles inspiradores y valientes. Taraji P. Henson interpreta a la superdotada Katherine Goble, Octavia Spencer a la adorable Dorothy Vaughan y Janelle Monáe a la efervescente Mary Jackson, y rodeadas de actores como Mahershala Ali, Kevin Costner (AKA Envejezco como los dioses) y Kirsten Dunst, llenan de matices sus personajes enriqueciendo una trama que tal vez hubiera resultado demasiado densa si sólo se hubiera concentrado en la parte académica.
El único que no me gustó en el reparto, fue Jim Parsons, quien no logra alejarse de Sheldon Cooper de The Big Bang Theory.

De buen ritmo, buen argumento y muy buenas actuaciones, ésta película, la bonita, no la más trágica o la mas rimbombante, será la que busque en el futuro para repetir cuando quiera sentirme un poquito satisfecha con el mundo. Cuando quiera pensar que no todo es malo. Cuando quiera recordar que eventualmente a todos nos llega una recompensa si sabemos luchar nuestras batallas.


HACKSAW RIDGE

Dirigida por Mel Gibson, y basada en hechos reales, la película nos cuentra la historia de Desmond Doss, un soldado-paramédico enviado a Japón durante la Segunda Guerra Mundial, quien para mantenerse fiel a sus ideales religiosos, escogió enlistarse sólo para salvar vidas y entrar en combate sin armas para defenderse. Efectivamente es una premisa muy atractiva, pero por poco la narrativa de la primera mitad me hizo perder la fe. Lenta, cursi y con diálogos algo ridículos me hizo sentir incómoda e incluso preguntarme qué carajos estaba pensando Gibson para llenar de tanto azúcar su película. Corto tiempo después, comencé a entenderlo. Tenía que endulzarnos a modo de preparación para el festival de violencia que venía luego.

Andrew Garfield está perfecto como Doss en sus dos etapas, la ridícula pero de algún modo adorable, y la heroica totalmente convincente. Es un gran actor (lo vengo diciendo desde esa dolorosísima Never let me go), y lo sigue demostrando cada vez que tengo el placer de verlo de nuevo. Logró conmoverme hasta las lágrimas en unas tres ocasiones sólo con sus expresiones faciales. Teresa Palmer cumple, pero ahí se queda, siendo un hermoso personaje decorativo. Hugo Weaving como un alcohólico veterano de guerra no me convenció mucho, y Rachel Griffiths, quien interpreta a su esposa, sólo tiene uno o dos momentos rescatabes.
Sam Worthington, conocido por interpretar a Jake Sully en la (aún maravillosa para mí) Avatar, lo hace bien como el Capitán Glover, un personaje recalcitrante con un tardío cambio de corazón, y Vince Vaughn conocido sobre todo por comedias y ese desastroso remake de Psycho, logra conectar con el público gracias al Sargento Howell. Sin importar lo desagradable que sea, no le deseamos mal. Con ambos me pasó algo similar a lo que me ocurrió con David Schwimmer en Band of Brothers: sorpresa muy agradable.

La acción es aterradora, y no uso ese término a la ligera. Realmente sentí deseos de salir corriendo de la sala de cine durante las escenas más violentas, pero supongo que eso está bien, me sumergí. El sonido es sobrecogedor, no sería raro que se llevara algún premio Oscar por la mezcla o edición del mismo.

¿Es una gran pelicula? Tal vez no, pero es una muy buena, y a pesar de ese comienzo soporífero, muy buena es suficiente para mí.

domingo, 22 de enero de 2017

MANCHESTER BY THE SEA

Llegué a esta cinta sin leer críticas muy detalladas, esperando simplemente una buena película, y me sorprendió gratamente descubrir que es una extraordinaria. Del director Kenneth Lonergan (Margaret, You can count on me), conocido también por su trabajo como guionista (Analyze This, Gangs of New York), Manchester by the sea es un íntimo retrato de cómo el dolor, ese dolor insondable que sólo una gran pérdida puede causar, se queda en nosotros como un tatuaje en la piel.
El personaje principal, Lee Chandler, es un conserje a quien pronto le cambia la vida cuando le comunican que su hermano mayor ha muerto y lo ha dejado a cargo de su único hijo. En cuidadosos "flashbacks", muestran un Lee apasionado, que tiene una familia cariñosa, y lleva una relación cercana con su hermano y su sobrino, y poco a poco la película nos va revelando las circunstancias que lo llevaron a distanciarse de su familia adoptando un estilo de vida carente de entusiasmo.

Casey Affleck es magnífico como Lee, y representa de forma efectiva todas las facetas de este personaje, conmoviendo profundamente al espectador. Nunca esperé tal calidad actoral de parte suya. Kyle Chandler como su hermano mayor Joe, convence, e incluso consigue que el público se encariñe con él y lamente su desaparición. Michelle Williams, a pesar del poco tiempo en pantalla, entrega una interpretación sólida y emotiva, pero probablemente quien se destaca más -después de Affleck- es el jovencito Lucas Hedges, quien personifica a Patrick, el sobrino de Lee. Las interacciones entre ambos, llenas de choques y fuerza interpretativa, le dan perspectiva a los conflictos.

Increíblemente dura, de narrativa en dos tiempos para no soltarlo todo de golpe, y embellecida con los tranquilos y fríos paisajes marítimos, Manchester by the sea es la película obligada de la temporada para los amantes del cine de drama con argumentos inteligentes y diálogos desesperanzadores.
En su infinita tristeza y terrible realidad, y a pesar de haberme hecho llorar en varias ocasiones, quiero verla de nuevo. Es una hermosa obra que nos recuerda la fragilidad del ser humano, y la importancia de vivir y atesorar cada momento con nuestros seres queridos.

Si tienen oportunidad de verla, no lo duden. Vale la pena.



domingo, 15 de enero de 2017

MOONLIGHT

Ví esta película esperando violencia explícita, y me dejó gratamente sorprendida la sutileza con la que manejaron los elementos delicados. También me sorprendió la juventud de su director Barry Jenkins (37 años), y la madurez de su trabajo.
Moonlight no es la típica película dramática sobre guetos y drogadicción, con escenas amarillistas y prolongados e innecesarios despliegues de poder, se centra enteramente en la vida de Chiron, y todo lo demás pasa a ser sólo parte de un paisaje que lo enriquece a él.
La película no nos desconecta, a pesar de su narrativa dividida en tres tiempos, y eso es algo bueno, porque además de tiempos, también cambia de actor principal sin ningún tipo de trauma para el espectador.
Little, como llaman a Chiron durante su niñez, es una criatura apocada e inocente, interpretada de forma conmovedora por Alex Hibbert. El Chiron adolescente (Ashton Sanders), es una bomba de tiempo, detonada por la mayoria de personas a su alrededor, incluso su madre. El Chiron adulto, llamado Black (apodo dado por su mejor amigo durante su adolescencia), es un hombre cansado, con un exterior rudo, que contrasta de forma sorpresiva con su aún latente fragilidad.
Curiosamente, las mujeres en la vida del personaje principal no fueron cambiadas dependiendo de la época. Su madre, interpretada por una extraordinaria Naomi Harris (Skyfall, 28 days later), una mujer llena de errores a quien vemos caer en la droga de forma hasta grotesca, sería la carga femenina "negativa", siendo la positiva Janelle Monae (cantante incursionando recientemente en la actuación con Moonlight y Hidden Figures), en el rol de Teresa, la dulce y comprensiva novia de Juan, el vendedor de crack que resulta ser lo más parecido a una figura paterna para Chiron.
Este narcotraficante, a quien le dio vida Mahershala Ali (Luke Cage, The Hunger Games; Mockingjay, The Curious Case of Benjamin Button), resulta increíblemente dulce a pesar de sus actividades delictivas, y es uno de los personajes que más se disfrutan, sin importar su corta duración.
Esta cinta basada en la historia "A la luz de la luna, los chicos negros se ven azules" de Tarell Alvin McCraney, me conmovió profundamente y me hizo ver que algunas veces el tipo de cine que no es de nuestra preferencia, puede dejarnos más satisfechos que el que sí lo es.